Lo sé, cambiar hábitos no es sencillo, yo mismo he batallado para adoptar nuevos modos de vivir.
Pero es necesario hacerlo.
Pocas personas valoran su tiempo, pocas personas valoran su propio esfuerzo.
Sé una de esas pocas personas.
¿Por qué? ¿Por qué dejar mi habitación y salir?
Simplemente porque puedes. Simplemente porque eres el dueño de tu propio destino, de tu vida y de lo que hagas con ella, ¿comprendes el poder de eso? ¿El poder de transformar tu mundo?
Muchas veces nos encontramos en situaciones en las que es casi inevitable quedarse estancado, pero ese "casi" es lo que nos permite que aún así podamos encontrar el cauce de nuestras propias acciones, llevándolas a cabo.
Un ejemplo muy claro y a la mano de eso es cuando vas a la escuela. Yo me pasé toda la preparatoria y gran parte de la carrera perdiendo el tiempo a lo estúpido, no hacía nada de provecho para mí, y sentía que la vida se me iba entre las manos, ¿no te ha sucedido eso a ti?
O cuando te despiertas un domingo a mediodía, crudo, cansado, sin un peso en la bolsa, con un montón de cosas qué hacer por delante y con la perspectiva de que el día siguiente regresarás a hacer algo que no te gusta, que puede ser la escuela o el trabajo.
¿No te has sentido así? ¿No sientes que la vida se te está escapando como si dejaras abierta la llave y el agua está yéndose sin rumbo definido, siendo desperdiciada?
Es la maldita peor sensación del mundo.
Pero lo que hace falta para abandonar eso es bien simple, y yo me tardé algo en percatarme de ello. Buscaba soluciones, buscaba métodos, pero siempre seguí atrapado en una espiral de ociosidad, procrastinación y búsqueda de la zona de confort que me hacía sentir mal a cada día que pasaba.
La respuesta a eo es la acción.
La acción simple, la acción por sí misma.
Haz lo que sea, de verdad. Comienza a hacer lo que sea, pero hazlo, y comprende que estás entrando en un estado personal de acción. Aunque sea limpiar tu habitación, o lavar el baño, lo que sea, verás que es casi mágico.
Sentirás que estás haciendo algo.
Debes comprender el valor intrínseco de la acción, lo que significa "hacer". Es simple, estás ejerciendo control de tu cuerpo y mente al llevar a cabo cualquier actividad, si eres capaz de entender lo que eso significa, estarás más cerca de ser un hombre de acción (y no me refiero a esos monos pendejos que son como Barbies para niños, hablo de un hombre de acción de verdad).
Yo mismo estoy en el camino de aprender a ser un hombre de acción, tengo que decirlo, pero cuando estoy haciendo cosas, como grabar un podcast, un video, escribiendo una entrada aquí, me siento bastante bien, porque me gusta mucho hacerlo, nunca lo he hecho por obligación, amo hacer esas cosas y por eso cuando termino y veo cómo quedó, puedo sentir dentro de mí la energía, la fuerza de la acción pura, canalizada en algo que me gusta muchísimo.
Empieza de a poco y paulatinamente haz más y mejores cosas, siempre en tu beneficio, siempre en favor tuyo, siempre enfocado en ti mismo, verás que sentirás una fuerza inefable en tu interior, cuando estás moviéndote, y la estarás desarrollando hasta el infinito.
A veces caerás y volverás a hacerte pendejo. Yo mismo lo vivo, y créeme, es feo, y te confieso que estoy luchando contra eso, contra toda una vida de hacerme pendejo. Ya no lo quiero más, quiero ser dinámico, no parar nunca.
Si decides dejar la estática, estaremos creciendo juntos en esto.
Encontrar algo qué hacer y hacerlo, tan fácil como eso...
Nos leemos en otra entrada.
Tu amigo Dan Rojas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario